Cuando lleguen los momentos de decisión no podemos retroceder ni permitir que el temor nos convenza y dejar de lado los y si…
Es posible que no veamos ahora cómo va a resultar todo, pero a lo largo del camino veremos milagros.
Si hacemos esto estamos a punto de entrar a un nuevo nivel de favor y alcanzar la plenitud de nuestro destino.

