El quiere que el guión se desarrolle conforme a su voluntad que cada uno de nosotros pueda realizar el papel que nos ha entregado bien sea un papel protagónico o un papel secundario.
Y qué felicidad poder formar parte de los planes y de la escena que Dios tiene en su mente.
Así que hoy contamos con el apoyo de Dios para interpretar el papel que nos corresponde, que en ocasiones es principal y en otras es secundario.

