Queremos fortalecer la tradición cafetera en el departamento, incentivar su siembra y las buenas prácticas en cada etapa del proceso: la recolección, el secado, el despulpado, la fermentación y su correcta preparación. Un buen café, el que trasciende, debe tener aroma, sabor, acidez y cuerpo. Eso se aprende y se cuida en el diario vivir.

Por eso impulsamos la estrategia Escuelas del Café e Integración Generacional, que desde 2025 se desarrolla en alianza con la Federación Nacional de Cafeteros. Gracias a esto, recientemente entregamos equipos y material especializado en la IED Luis Alfonso Valbuena Ulloa, en el municipio de La Vega, integrando la formación académica con los procesos productivos del café.

La estrategia incluye herramientas como trilladoras de muestras, molinos de café, insumos de laboratorio y material pedagógico, que fortalecen el aprendizaje práctico de los estudiantes desde la educación básica hasta la media técnica, en su contexto rural.
Para 2026 se proyecta ampliar la estrategia a seis municipios adicionales, con una inversión estimada de $300 millones, con el propósito de llevar este modelo de formación a más instituciones educativas rurales y seguir fortaleciendo el relevo generacional del sector cafetero.


