Puente Aranda espera recibir más de 8.000 visitantes y consolidarse como uno de los principales circuitos gastronómicos de Bogotá en abril de 2026.
Bogotá se prepara para vivir una experiencia donde el fuego, la memoria y el sabor se convierten en protagonistas. Del 17 al 19 de abril, la Zona A de Puente Aranda, ubicada en la transversal 53 entre calle Tercera y calle Segunda, que será escenario de Parrilla Fest 2026, un evento que invita a turistas y visitantes a descubrir la capital de Colombia desde su cocina a la brasa, en una ruta gastronómica que transforma el barrio Camelia en un destino imperdible.

Durante tres días, seis restaurantes emblemáticos —Los Tronquitos, Alcaraván, Varcino, Cuatro Vientos, Kabro Loco y Los Torres— abrirán sus parrillas para ofrecer una experiencia que va más allá del plato: un recorrido por las tradiciones culinarias del país, donde el fuego no solo cocina, sino que cuenta historias. Este tipo de festivales consolidan a Bogotá como un epicentro gastronómico, donde la cocina a la brasa se convierte en un lenguaje cultural que reúne comunidades y visitantes.
El fuego como punto de encuentro
Cocinar al carbón es una práctica que trasciende lo culinario. Es un ritual que conecta territorios, saberes y generaciones, donde compartir alrededor de la parrilla se convierte en una experiencia de encuentro. Parrilla Fest recoge ese espíritu y lo transforma en una experiencia turística que invita a recorrer la ciudad desde sus sabores, entendiendo que Bogotá también se vive a través de su gastronomía.
Los asistentes podrán disfrutar de una parrillada especial con cuatro cortes de carne, acompañamientos tradicionales y bebida, mientras recorren un sector que hoy se consolida como referente de la cocina a la brasa en la capital.

Picar, compartir y recorrer la ciudad
Más allá de la degustación, el festival propone una experiencia de “picar” y recorrer: visitar distintos restaurantes, probar diversas preparaciones y construir un recorrido gastronómico que dinamiza el turismo local. Esta lógica convierte a Puente Aranda en una parada obligada dentro de las rutas culinarias de Bogotá, activando economías barriales y generando nuevas formas de habitar la ciudad.
En su edición anterior, el evento reunió a más de 4.000 asistentes, generó más de 370 empleos y aumentó las ventas del sector en un 20 %, evidenciando el impacto de la gastronomía como motor de desarrollo económico y turístico.

