Seamos honestos, seamos transparentes, eso lo sabemos cada uno de nosotros, pero y si se lo contamos a Dios, y si le decimos que es muy difícil perdonar, no estoy preparado, o no me gusta, o no quiero.
Sin embargo, Dios nos llama a vivir una vida de perdón, es un principio que está en la Biblia y por encima de lo que pensemos si nos gusta o no nos gusta, debemos entender que para Dios es fundamental que perdonemos a los que nos ofenden.

